Hay tantas cosas que quisiera preguntarte, cosas que sé que no debería, porque la respuesta terminará doliendo más que lo que ya sé.
Y hay tantas cosas que quisiera decirte, en verdad, ¡Tantas! Pero ya no puedo, no debo. Estás con alguien más. Y te disculpas.
Dices que te disculpas por lastimarme, no por tu nueva relación.
Pero eso es lo que más duele, que ya estás con alguien más. Creo que ni siquiera me diste la oportunidad. Aunque me alegra haber podido estar a tu lado, ahora que estamos lejos duele.
Es normal para mi, claro, sentirse medio triste cuando las cosas cambian. Por eso es que estoy así, no por nada más, porque las cosas cambiaron y necesito re-adaptarme a la situación.
En realidad estar a tu lado fue maravilloso, eran momentos innigualables, queriéndote como te quería, con ese cariño incondicional.
Me dices que hay muchos más a quienes puedo querer, otros mejores que tu... En este momento no me interesan esos que puedan ser mejores o peores, me interesas tú. Eres tan especial en mis ojos. La verdad es que pensé que las cosas serían diferentes, a pesar de todo lo no que quería aceptar y que se presentaba gradualmente frente a mi.
Cada señal que me dabas; me iba haciendo a la idea y la tenía presente, pero no la aceptaba. No quería aceptar la realidad de que te irías de mi lado. No me gusta que me abandonen.
Pero ya queda sólo un día.
En este día que queda te pensaré, me acordaré de ti con todo el cariño que te tengo, y te lloraré como lo hice hoy y el día anterior. Y para el cuarto día habré depurado estos sentimientos que me causan conflicto.
Conflicto en el sentido de que te quiero para mi, pero sé que ahora estás mejor con alguien más. En realidad te quería sólo para mi, por un rato más.
Como ese cuarto día no estarás cerca no lo podrás ver, y quizá mienta un poco cuando digo que sólo necesito 3 días (siempre he dicho "lo lloraré 3 días y ya" con cada uno que se aleja), pero como no estarás, no te darás cuenta si me toma un poco más de tiempo.
Y cuando te vuelva a ver, será como la primera vez que nos vimos: una chica conocida, con una sonrisa enorme, con los ojos iluminados, y con una gran curiosidad de tu vida... porque será como si te estuviera conociendo de nuevo.
Extrañamente no es la primera vez que me pasa, esta situación. Aparentemente es mi tipo de relación favorita. Es de las que más he tenido. De esas que duran poco, y que cuando estoy en el climax de mis sentimientos hay una ruptura, en la que alguno de los dos decide alejarse... Ya debería estar acostumbrada, pero supongo que me gusta explotar al máximo todos mis sentimientos. Si estoy un poco cansada, me gusta sentir el cansancio total; si estoy un poco triste, me gusta llorar hasta tener secos los ojos; si estoy un poco feliz, me gusta reír a carcajadas hasta que me duela el estómago; y si estoy un poco enamorada, me gusta bañar de miel a la persona dueña de mi afecto... ¿Te diste cuenta?
No sólo con besos y caricias; con palabras y miradas; con lejanías y acercamientos; con mensajes y llamadas; con mi interés total en tu completa persona, aceptando cada detalle, coqueteando en cada oportunidad; creándonos momentos privados, aún cuando estuviéramos rodeados de gente.
Las cosas fueron cambiando poco a poco, y aunque al inicio "no importara dónde estuviéramos, era seguro que si estábamos juntos la pasaríamos bien", en los últimos días no era así... ¿Te dejaste vencer? ¿Se perdió la intención o la magia? Porque no es lo mismo que eso se acabe sólo a dejarlo acabarse intencionalmente.
Ya se acabará el último día. Justo en el momento en que te vas de la ciudad, y será bueno desligarme un poquito de ti. Desintoxicarme. Aún cuando tus recuerdos estén frescos en mi memoria, como en plena primavera... Tendré que adelantar el otoño y esperar que se marchiten, para no tener miedo de volver a hablar contigo sin verme como una tonta enamorada de nuevo.
Sé que llegará uno día en el que pueda hablarte de frente y reírme de mi yo de ahora, pero no sé cuándo pueda ser.
Hay tantas cosas que quisiera decirte y preguntarte...
Quizá un día te vea en mis sueños y me contestes con la verdad.
Pero hay tantos sueños que ya no debería tener... El tuyo es uno de ellos.
En realidad quería tenerte sólo para mi un poco más de tiempo... Sólo un poco más aunque luego ese poco no hubiera bastado... Pero un poco más hubiera sido ¡Tan extraordinario!
Eres tan importante en mi vida y no te das cuenta, pero así te vuelves realmente uno más.
Cuando termine este día, ya nada de lo que pasó tendrá importancia: sólo serán memorias de un sueño que no recordaré bien, y que terminará por esfumarse un día...